Te gustaba
estar de vez en vez un poco distante de mi mano
Amabas
olvidarme por unos instantes del día
A veces
incluso olvidas mi nombre
Decías que
aún querías besarme el aura, y que recordarías mi mirada
Tus
nudillos solían estar siempre tan fríos, así como tus labios.
7:30-
Me despertó el aroma
de tu camisa que ocupaba como almohada, parecía que nunca estuvimos dentro de
la
Posibilidad de
estar juntos... ahí tomados de las manos, amándote y quizá tú queriéndome
Me repetía
cada noche que tú volverías, que me asomaría por la ventana y que vería cruzar
tu silueta que la vería perderse en la luz y que me mirarías
Y me
esperarías como la primera vez en que nos cruzamos. Éramos unos jóvenes tontos,
pero estábamos enamorados
Amabas
escuchar cuando tocaba el piano y con suerte tú lo hacías conmigo, te
inclinabas un poco a mi pecho y decías que amabas escuchar el latir de mi
corazón
Recuerdo
que cada mañana estirabas los deditos y decías que no había mejor placer que
ese.
Desde ese
día solo me queda extrañarte, y debo decir que me es un placer hacerlo- ¿lo
es?- si lo es, me gusta pensarte más allá de los limites
Me gusta
escuchar aquella canción de Sabina- Contigo, como amábamos a Sabina lo amábamos
de verdad.
Sé que te me fuiste,
sé que quizá volaste lejos, y espero mirar un día a lo lejos y verte caminar
Así con
ese paso vacilante que tenías y con el cigarro en la boca...

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