lunes, 10 de febrero de 2014

Carta a Emily

Te voy dejando en aquel rinconcito que un día ocupamos como habitación en nuestros sueños
voy olvidando cada coma y cada punto que tú dejabas en lo que ahora son rastros de nuestras charlas
estoy caminando y cada que puedo doy un vistazo al pasado; y ahí sigues tú, pero ya no conmigo
hago una parada en primavera y espero verte caminar por aquel parque que jamás nos vio de la mano
construyo historias en el aire de lo que me hubiese gustado ser para ti pero que jamás pude ser

te estoy escribiendo una carta y parece que algo broto de mi rostro; tranquila estoy bien es sólo que
me estás empezando a doler muy adentro de mi pecho...

Querida Emily, ¿aún tienes aquella sonrisa?
aún sigues tomando el té cada cuatro de un día viernes?
aun sigues raspando tus rodillas en el jardín de tú abuela?

Mi amor, mi ninfa mi vida...
los días se me hacen largos y las noches frías, la cortina aun guarda tu silueta y a veces esta se confunde con el viento
no sé como, no preguntes
el café que tú compraste sigue ahí, pero esta frío y guarda unos cuantos suspiros tuyos
la luz apenas y entra en la habitación solamente esta iluminada por unos cuantos sueños que tu dejaste en la almohada

Ayer logre verte Emily
estabas sentadita en una flor, te mirabas tan hermosa con esas alas
tenías un color amarillo brillante en ese preciso instante supe que eras tú
estabas en aquella orquídea que tanto amabas oler cada mañana
tenías esos lunares que tanto me encantaban, pero ahora eran mucho más grandes
tus ojos aún tenían aquel brillo con el cual me enamoraste
te vi Emily y te ame de nuevo
te recordé, recordé la Emily que un día fue mía en cuerpo y en alma
Perdoname si no me acerque a ti, pero estabas tan feliz que no quería molestarte
me basto verte para que un soplo de vida volviese a mi otra vez
estabas realmente bella mi amor, tu piel ya estaba sana
tus ojeras aún estaban ahí como si quisieran recordarme las noches de desvelo y que no eran por mi culpa, si no por él

Deje de tejer sueños y esperanzas, ya no vendo más eso me fue mal en ese negocio
ahora soy arquitecto
estoy diseñando una sonrisa a cierta oruga que extravió la suya en un bosque, luego te cuento la historia
me veo más flaco y mucho más viejo, los años pesan. Pero tú sigues tan niña y tan hermosa como ayer.

Voy despidiendome, sé que te gusta leer, pero yo jamás fui buena literatura para ti
que seas feliz Emily
espero y vueles cada vez más y más alto incluso si eso te aleja más de mí
también espero que logres tocar alguna nube y que luego duermas un poco sobre ella para que despues los rayos del sol
te despierten

Te quise y te quiero 
hasta que el futuro nos regrese al pasado y vuelvas a mi lado.

F. Tu viajero.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario