viernes, 21 de febrero de 2014

Emily mi hermosa criatura- El otoño se marcho junto a Emily.

Han pasado ya varios ayeres desde que Emily emprendió su marcha
solamente ha pasado una primavera y yo siento que fueron años, años de no tenerla conmigo
se me escapan las lágrimas y crean un lago de malos recuerdos en mi habitación
los días pasan tan lentos como la aguja del viejo reloj que me recuerda cuan desdichado soy día a día
la sabana que ella me regalo aun me cubre los sueños por las  noches, me cubre de todo; menos del frío.

Se me ha marchado la esperanza junto con el otoño; porque junto con el se fue Emily
se fue y no dijo ni siquiera un adiós, o mucho menos un hasta luego
el viento se lleva mi sonrisa y la lluvia cae y cae hasta colarse por la rendija para después empaparme cada una de mis entrañas.


Emily...
Soy más tuyo que de mis pensamientos porque ellos siempre están contigo
soy más tuyo que de mi sombra porque ella se marcho contigo
soy más de tu risa porque la mía se la llevo el viento
soy más tuyo que mío Emily, lo soy.

El otoño se llevo más que hojas; se llevo a Emily
los árboles están desnudos, nada los cubre, se deja ver su belleza
así estaba Emily, siempre tan bella
el frío cada vez más cala hasta los huesos
y las esperanzas del mañana se escapan en las miradas de aquel alma vacía
puedo saborear la mirada de aquella mariposa
puedo escuchar su miedo gritando en silencio
puedo mirar su adiós a lo lejos
pero no puedo sentir a Emily

Emily emigro, así como yo también tendré que hacerlo en algún crepúsculo y en plena lluvia de febrero
mientras tanto esperare sentado en las penas, esperando la siguiente primavera
esperare aquel aroma de las flores cuando estás por fin se dejan ver, cuando dejan ver lo hermosas que son y lo frágiles que llegan a ser
esperare el canto del pájaro
esperare a mi mariposa Emily.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario