sábado, 21 de diciembre de 2013

Me enamore de una mariposa.

La pobre mariposa ya no puede volar más
parece que se a cansado de no llegar nunca a ningún lugar
a perdido su color y sus alas parecen un poco apagadas
La mariposa se sienta en aquel banco que queda frente al café
se le ve triste y un poco distante

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Voy cada mañana al mismo café solo para verle un instante
a veces no esta, otras incluso se sienta y permanece en ese mismo lugar por infinitas horas
carga algo en su frágil espalda quizá sean los años o quizá las penas, parece ya no soportar más
nunca deja de mirar al horizonte tratando de buscar algo, nunca tiene un periódico o al menos un libro, siempre esta sola
nunca se le ve una sonrisa en el rostro y siempre baja algo de el, quizá sea que dentro de ella también llueve

¿Por que no puede volar esa mariposa?

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Esta mañana pase junto a ella pero parece que no logro notarme, parece que la invade un huracán de pensamientos en su cabeza
cada día pierde su color y sus patitas se ponen más delgadas. 
Ante los ojos de cualquiera ella pierde su belleza natural, cada día la vida le otorga un golpe de desdicha y algo de tristeza
pero para mi parece el ser más bello que yo pude apreciar aquella tarde, parece que cada día se vuelve más ella
se vuelve un poco más delicada dejando ver su interior y su verdadera belleza.
Me aterra la idea de un día asomarme a su realidad y preguntar por que esta tan sola o quien le daño las alas.
Quiero ayudarla, quiero cuidarla que sepa que alguien le ama más allá de los limites, quiero que sea mía
Quiero despertar y mirarla junto a mi, que el sol cubra su pequeño rostro dejando ver su hermoso color.

Me sorprende la idea de amarle, de poder acariciarla cada mañana, incluso de dormir junto a ella cada noche, es un poco enfermiza esta idea
pero al mirarla supe que la amaría cada día más, fue su inocencia que se coló en mi interior y despertó este loco amor
fue la tristeza en sus ojos que me llamo a querer cuidarla
fue su serenidad y frialdad ante la vida que me dijo que con ella mis días serían un total y vasto infierno
que cada noche al hacerla mía sufriría una metamorfosis que me dejaría exhausta pero que me llenaría de placer
fue su piel que me llamo, fue ella, fue esa mariposa.

Juro que quería hacerla mía, y ella en un momento se habría dado cuenta de eso
cada mañana al mirarla la convertía en pasión incluso en amor. 


Entonces supe que ya no estaba sola, 
pero eran mis propias barreras las que no me permitían abrirme para compartir mi vida con esa mariposa 
Soy mi peor enemiga, son mis temores -me decía yo misma. 
Intento encontrar su mirada, que sea aquella persona quien dé el primer paso, pero sé que eso no sucederá
Sé que ella esta tan lejos de mi, tan oculta en si misma, sé que nunca será mía más solo de ella misma.

***

                 



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